jueves, junio 17, 2004
CONSIDERACIONES FINALES ACERCA DEL CÓDIGO PATODONAL
Delimitación del campo de estudio

Después de un largo período dedicado a la investigación y el trabajo de campo, volvemos para renovar la casa y darle un cierre al tema que ha puesto en evidencia el grado de despiste y desinformación que cunde en el universo nabal. Y sí, les dimos todos los datos y no supieron qué hacer con ellos. Convengamos que nos necesitan: si de cara a todas las pistas, pruebas y demás contundencias, sólo una persona fue capaz de revelar la esencia del Código Patodonal, elemento constitutivo y primordial por excelencia del imaginario de todo nabo, es porque bien merecido tienen el nombre que llevan.

Pero bueno, no es nuestra intención escapar a nuestro deber para con Ustedes, así que acá nos tienen, para poner las cartas sobre la mesa, dejar todo puntualizado, redondear la cosa y sacar algunas conclusiones relevantes.

Como bien atinara el benemérito Federico Domínguez, el Código Patodonal refiere a una actividad a la que todo nabo aspira, aunque más no sea en sus sueños inconfesables. Porque no nos van a venir a decir que nunca se hicieron los ratones con la idea de estar con dos mujeres a la vez, concretar el simple y sencillo trío de nabo con dos minas (casi nunca viceversa). Preferentemente, dos buenas yeguas.

Pero antes de seguir, es necesario hacer una aclaración: no estamos hablando de cualquier trío, no. El Código Patodonal no se refiere a las parejas más o menos constituidas que deciden romper la rutina invitando a un tercero/a. No, no. Patodonal es un código y como su nombre lo indica, implica clandestinidad, logística, trampa y aventura. Por eso, si bien pertenece al imaginario de todo nabo que se precie de tal, sólo los speed o similares se atreven sacarlo del plano de la fantasía. Y para hacerlo necesitan de las yeguas.

¿Por qué tanta historia con el Patodonal?

Eso es lo que todas las yeguas nos preguntamos, así como al margen. ¿Qué tiene de tan singular para un Nabo tener a dos Yeguas en su cama? Porque convengamos que una buena Yegua, con sólo un poquito de maña para las acrobacias puede atender a tres Nabos simultáneamente, sin que nadie se quede esperando turno o mirando de afuera. No vamos a decir que no es cansador, pero con seguridad los tres quedarán más que satisfechos. Pero un Nabo, uno solo, ¿cómo se las arregla con dos Yeguas?, ¿qué tiene para ofrecerles? No nos vamos a poner a juzgar desde acá (para eso están los comentarios, para que se explayen todas las voces que quieran hacerlo), pero es casi una certeza que lo que más atrae a los Nabos de la situación Patodonal, pasa por los ojos, lo que ellos quieren es ver acción entre dos mujeres (igual a cómo se babean por las Cat Fight) y su participación es absolutamente secundaria y vouyerista. Esto es lo primero que hay que saber antes de decidirse a emitir un Código Patodonal: a diferencia de la condición excluyente que los Nabos ponen a compartir una mina con otro hombre ("yo a él no lo toco ni empedo y no quiero que me toque por nada del mundo"), lo que ellos quieren es que las Yeguas se metan mano. Como mínimo.

Los casos de estudio. Sus características diferenciales.

Comenzamos este trabajo planteando tres casos. Tres nabos que completaron con éxito el Meet'n'Greet con una Yegua y, rendidos ante la evidencia, solicitaron el Código Patodonal. Dijimos que, a pesar de sus diferencias, por un Patodonal los tres Nabos son capaces de olvidarse de sus parejas perfectas, sus amorcitos más o menos buenos, sus vidas complicadas, sus laburos, hijos, agendas, Diosas y demás compromisos, dejar a medio mundo plantado y salir corriendo para acudir cuanto antes a la convocatoria. Lo que vamos a analizar ahora es cómo llega cada uno a esa instancia y qué se puede esperar de él.

El Nabo Uno es una variante de lujo del modelo Sport de Nabo Speed Full (ver archivo), y como tal, está acostumbrado a encestar con frecuencia y pretende hacerlo la mayor cantidad de veces posible antes de que se acabe el cuarto. Por eso, una vez transcurrido el Meet'n'Greet, para él el Patodonal es importante, pero también es una más de las tantas cosas que pretende hacer con la recién descubierta Yegua. Uno no tiene prioridades, para él todas las canastas valen lo mismo, así que será la Yegua la que decida por cuál aventura se empieza. A Uno todo lo viene bien: una Yegua amiga, alguna otra recién conocida, una profesional, un tipo (sí y solo sí es amigo de él) y hasta variantes con más vértigo. Hasta se ofrece a limitarse a mirar, si es necesario, ya que su fin último es que la Yegua pasa un buen momento. Lo único importante es probar de todo y, con este objetivo bien claro, él se mostrará más que entusiasta a la hora de la logística, buscará candidatos, redactará anuncios y responderá todo tipo cuestionarios, teniendo la delicadeza de que sea la Yegua quien tenga la última palabra. En plena tarea de planeamiento, la Yegua se preocupará por su tupida agenda y Uno la tranquilizará demostrándole que todo es posible cuando se trata de Patodonalear como es debido. "Y como es debido, es sin ponerse límites absurdos". Es a esta altura, en general, cuando nos preguntamos si será tan común sentir que lograrlo es tan fácil y natural como buscar una secretaria ejecutiva.

¿Qué se puede esperar de Uno? Cualquier cosa: que te deje un mensaje con la cita perfectamente armada, que te inunde el correo con una preselección de fotos y posibilidades y hasta que se acuerde de la vez que se levantó a una "Gisselle con cara de Raúl que era mucho más mujer que la mayoría de las que conozco". Ya sabés a qué atenerte.

El Nabo Dos es el típico Nabo Prometeo, también Speed pero más bien tirando a modelo base (ver archivo), lo cual no le quita su encanto innato ya que, como todas sabemos, un Nabo Prometeo podría ser el Nabo Ideal si no fuera tan Prometeo. Dos transcurre el Meet'n'Greet en un estado de fascinación por lo que implica conocer a esa Yegua y, literalmente, se relame por todo lo que promete la "relación", ya que si bien Dos es Una Autoridad en La Materia, en la práctica y a causa de su más que complicada vida, sólo un poco de todo lo que muestra la teoría llega a concretarse. De todos modos, una vez lograda la intimidad con la Yegua, el tema Patodonal se cae de maduro. La característica diferencial de Dos es que es capaz de ofrecer, como una manera de romper el hielo, el trío favorable a la Yegua: invitar a otro chico para que ella sea la Reina de la Primavera por un rato, con la condición, eso sí, de que ellos no tengan ni que tocarse (no nos digan que este nabo no es un cosita). A la hora de buscar candidatos, Dos y la Yegua repasarán sus memorias y/o libretas de direcciones (el presupuesto na da para profesionalizar la cosa) y, si encuentran algo que cotiza, tantearán el terreno sin dejar ni un solo recaudo sin tomar.

Lo que se puede esperar de Dos es que pondrá todo su empeño no tanto en que el Patodonal llegue a un final feliz como en prometear que así será.

Por último, tenemos al Nabo Tres, el clásico Nabo Maryland (muy pronto en su blog amigo), de quien ya hemos hablado más que suficiente en anteriores post. Ya sabemos que él se autoproclama la Autoridad Suprema en La Materia, que tiene una Diosa que lo atiende y lo deja pipón, así como una montaña de peros y atenuantes a la hora de concretar con la Yegua. Pero también sabemos que por un Patodonal es capaz de dar la vida. De todas formas, no esperemos que sea él quien mueva un solo pelo para concretar nada. Tres se limitará a informarnos que, si tenemos una amiga Yegua con quien juntarnos para hacerle a él el favor y de paso tener el placer y el honor de conocerlo, lo que debemos hacer es mandarle decir "Patodonal" y él procurará aparecerse lo más rápido posible por el lugar que las chicas determinen. Y sí, Tres es así, un simple y llano pagado de sí mismo.

Advertencia final

Con el fin de aportar una página más en pro de la educación de nuestros queridos nabos, es nuestro deber advertirlos acerca de las falsas yeguas que intentarás engañarlos con una supuesta apertura mental que quién sabe qué intenciones esconde y sólo les deparará malos tragos. Queridos nuestros, cuando lean algo como esto, lo mejor que pueden hacer es salir corriendo:

Amores féminos

Soy tu nena... uh oh uh oh
Soy tu nena... uh oh
Soy tu nena ? Emanuel Horvilleur

Muchas veces me pregunto porqué será que la sola idea de dos mujeres juntas genera tantos ratones en los hombres. A mí como mujer no hay nada (bueno sí, hay algo) que me produzca más rechazo o asco que eso. El algo (para el que se quedó con la duda) es la idea de dos hombres juntos.

Ahora bien, más allá de lo que a mí me parezca, es evidente que el lesbianismo es uno de los grandes generadores de fantasías masculinas. Por eso a veces, me divierte imaginar qué mujeres me gustarían si es que alguna vez instintos extraños se despertaran en mí.

Comparto con uds mis elecciones:

-Catherine Zeta-Jones, la más linda, lejos
-Demi Moore
-Penélope Cruz
Hasta aquí todas morochas (como quien escribe)
Y ahora las blondas (y la colorada)
-Pamela Anderson
-Charlize Theron
-Karina Mazzoco

Dejo afuera a las típicas como Madonna, Britney o Leticia Brédice porque están muy trilladas y porque aparte no me gustan... :P


*

Ninguna Yegua que disponga de al menos un 10% de sus facultades mentales en buen estado pondría entre un Nabo y ella a una mina más linda o más fuerte que sí misma. Ni siquiera fantasearía con eso, salvo que le guste la torta o tenga ganas de probarla, y en ese caso se la quedaría para ella sola. Pero con un nabo en el medio ni muerta. Porque estamos hablando de un trío, de un Nabo solo (con las limitaciones que analizamos más arriba) y dos Yeguas que atender. Nadie, ninguna, ni una sola va a ceder el trono en bandeja. Baste para constatarlo aquel recordado capítulo de Sex and The City en el que Samantha y Richard llevaron a su cama a una joven camarera, quien terminó sacada a empujones de la cama y mirándolos mientras lloraba en el piso. Sépanlo, esta mina es una Naba de Ley y les está mintiendo. Además, si realmente le gusta Pamela Anderson, la pueden tirar a la papelera de reciclaje sin remordimientos.
 
**Yeguas Inc.** 6:22 p. m. | |
miércoles, junio 16, 2004
HOY NO
Y no por ninguna de las típicas excusas del orto, sino porque estamos de festejo.

Acá, en este espermalink.

Eso sí, preparate y agarrate, porque mañana... mañana, sí.
 
**Yeguas Inc.** 11:15 a. m. | |